UN DÍA DEL ESTUDIANTE DISTINTO

Por Gina Esquivel |  

Escrito el 21 de septiembre de 2020. 




Me levanto con una de las seis alarmas que me aseguran que despierte. 7 de la mañana. Me hago un mate cocido, porque tomé tanto café que me cansé. Voy rotando, a veces tomó té, a veces mate. Agarro mi cuaderno, prendo la compu, tardo en conectarme porque mi compu está lenta. También porque el internet anda cuando quiere. Tardo unos quince minutos en conectarme a la clase. A veces de 8 a 12, a veces de 8 a 14.
Ésta es la vista que tengo casi todos los días. Y la de muchos más. Hay días en los que no me quiero levantar, días en los que me paso horas y horas leyendo, y distrayéndome, y volviendo a leer. Extraño ir a la facu, ver compañeros, las explicaciones de los profesores, compartir un mate. Hasta tomarme el colectivo.
Me canso de las pantallas pero se que soy de las afortunadas que tiene una.
Me desanimo, me pregunto si voy a poder. Me estreso, y otro día me motivo porque estudio algo que me gusta.
No llego a cumplir con todo, así que dejo una materia. Pensé que iba a poder, pero me equivoqué. A veces hay que elegir algunas cosas del todo, para no hacer todo mal.
Es un contexto cansador, sin certidumbres. Pienso siempre en la gente que la está pasando muy mal, que pierde seres queridos, que se queda sin trabajo, que no tiene para comer. Sin ir más lejos, compañeros que dejan la carrera. Chicos que no tienen conectividad, que no llegan a pagar el internet. Que se les rompe la compu... y se terminó. Hasta ahí llega la educación pública hoy en día. No hay gratuidad.
Y pienso, ¿cómo voy a aflojar ahora? ¿Yo, que tengo el privilegio de poder formarme, de tener un plato de comida, una computadora, internet?
Hoy nos celebro a todos los que nos frustramos, los que no entendemos, los que queremos dejar todo, los que volvemos al ruedo, nos inspiramos y nos bajoneamos (¡y todo eso puede pasar en un solo día!). Que festejamos aprobar algo, como si festejáramos el gol del último penal en la final del mundo. Porque sabemos lo que nos costó.
Para los que nos esforzamos. Para todos nosotros, feliz día del estudiante. A no decaer, porque ignorantes les servimos. Sigamos como podamos, siempre en la espera de tiempos mejores para la educación (y para todo).



ginaesquivel31@gmail.com



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